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COLECCIÓN MACG GENERICACOLECCIÓNMACG Del 13 de abril al 30 de diciembre 2012
El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes presentan la exposición GENÉRICACOLECCIÓNMACG en el Museo de Arte Carrillo Gil, a partir del próximo viernes 13 de abril, una nueva mirada sobre la Colección del extraordinario doctor Alvar Carrillo Gil.
Desde su fundación, el Museo de Arte Carrillo Gil, adscrito al INBA, realiza un intenso programa en torno a sus colecciones de obra, materiales documentales y bibliográficos. Por algún tiempo estas aproximaciones curatoriales se manifestaron en lecturas reunidas en una serie denominada Revisiones de la Colección, cuyos temas de estudio principal estaban circunscritos al acervo. Otro tipo de exposiciones muy puntuales han ofrecido novedosas lecturas académicas en relación a asuntos y artistas específicos.
Habría que resaltar también aquellas exhibiciones sobre la historia de la propia institución y las diferentes perspectivas museológicas que en ella se han desarrollado. Todo esto ha definido un perfil muy determinante en la programación expositiva del recinto ubicado en San Ángel.
Sumándose a esta tradición, GENÉRICACOLECCIÓNMACG se propone revisar una vez más la Colección. En esta oportunidad, el acercamiento será a partir de una doble lectura del término “genérico”.
Por un lado, la exposición está organizada a partir de una interpretación amplia y dinámica de la idea de los géneros en la historia del arte, que ha establecido este concepto como una manera de organizar las formas artísticas, sobretodo la pintura. Antiguamente, este término tenía como intención clasificar a los pintores de acuerdo a las temáticas que dominaban: la pintura de asuntos menores y triviales no tenía el estatus de la historia o la mitología, por ejemplo. De esta manera, los artistas que se dedicaban a este tipo de representaciones eran considerados de manera un tanto despectiva como “pintores de género”.
GENÉRICACOLECCIÓNMACG está organizada en capítulos o núcleos concebidos desde la naturaleza “genérica” de las obras seleccionadas. En principio, la exposición parte de los géneros clásicos, tradicionalmente asociados a la pintura: el retrato y el desnudo, el paisaje, la historia y el bodegón.
Desde estas categorías se analizan aspectos temáticos y formales muy precisos, presentes en las obras escogidas: la figura del espectador dentro del cuadro y del espejo como mecanismo para una doble representación; la sombra como origen primigenio del retrato y el paisaje; la vanitas y el bodegón como construcciones intelectuales muy vigentes en torno a la naturaleza. Igualmente se destacan los géneros canónicos de la historia del arte como son la pintura de anécdotas, la mitología y el desnudo.
La intención no es otra que promover unos ensayos genealógicos desde la Colección del Museo de Arte Carrillo Gil.
Sin embargo, esta revisión no pretende ser un ejercicio enciclopédico ni exhaustivo. Por el contrario, pretende valorizar obras muy específicas, destacando su potencialidad retórica dentro de estos ámbitos genéricos, de tal modo que se ha privilegiado la elocuencia de las imágenes sobre su importancia histórica o formal, con la intención de establecer diálogos precisos y puntuales que contraponen las diversas estrategias que han usado los artistas para discurrir narrativamente sobre estos géneros y en torno a los temas que conforman la historia del arte.
Otra de las acepciones de este término tiene que ver con la idea del género sexual y con los así llamados “estudios de género”, que transitan por una compleja red de asuntos que tienen que ver con la desigualdad entre hombres y mujeres, estudios culturales sobre la feminidad, la masculinidad o las nuevas formas de diversidad sexual.
Aun cuando la intención primordial de la exposición es plantear la vigencia de los géneros artísticos en un grupo muy elocuente de obras de la Colección, es interesante destacar la notoria presencia de mujeres artistas en ésta; a su vez, es evidente que la mujer como eje temático dentro del acervo es preponderante.
Las circunstancias mencionadas han sido determinantes en la selección de obras, independientemente del hecho de que están presentes igual número de artistas de ambos sexos. Mas allá de las posibles lecturas que se deriven de este ejercicio de paridad genérica, el tema reabre un capítulo poco explorado, tanto en relación con artistas paradigmáticos de la Colección, como en obras cuya naturaleza no está determinada a primera vista por la presencia femenina, sino por otros asuntos cuya importancia estaba cimentada, por ejemplo, en el género primordial como es la pintura de historia.
Finalmente, GENÉRICACOLECCIÓNMACG busca motivar, a partir de la obra de arte, un espacio para el diálogo con base en una amplia y generosa mirada en torno a la idea y la definición del género. Estará abierta al público a partir del 13 de abril de 2011 en el primer piso del Museo de Arte Carrillo Gil.
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COLECCIÓN MACG GENERICACOLECCIÓNMACG Del 13 de abril al 30 de diciembre 2012
El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y el Instituto Nacional de Bellas Artes presentan la exposición GENÉRICACOLECCIÓNMACG en el Museo de Arte Carrillo Gil, a partir del próximo viernes 13 de abril, una nueva mirada sobre la Colección del extraordinario doctor Alvar Carrillo Gil.
Desde su fundación, el Museo de Arte Carrillo Gil, adscrito al INBA, realiza un intenso programa en torno a sus colecciones de obra, materiales documentales y bibliográficos. Por algún tiempo estas aproximaciones curatoriales se manifestaron en lecturas reunidas en una serie denominada Revisiones de la Colección, cuyos temas de estudio principal estaban circunscritos al acervo. Otro tipo de exposiciones muy puntuales han ofrecido novedosas lecturas académicas en relación a asuntos y artistas específicos.
Habría que resaltar también aquellas exhibiciones sobre la historia de la propia institución y las diferentes perspectivas museológicas que en ella se han desarrollado. Todo esto ha definido un perfil muy determinante en la programación expositiva del recinto ubicado en San Ángel.
Sumándose a esta tradición, GENÉRICACOLECCIÓNMACG se propone revisar una vez más la Colección. En esta oportunidad, el acercamiento será a partir de una doble lectura del término “genérico”.
Por un lado, la exposición está organizada a partir de una interpretación amplia y dinámica de la idea de los géneros en la historia del arte, que ha establecido este concepto como una manera de organizar las formas artísticas, sobretodo la pintura. Antiguamente, este término tenía como intención clasificar a los pintores de acuerdo a las temáticas que dominaban: la pintura de asuntos menores y triviales no tenía el estatus de la historia o la mitología, por ejemplo. De esta manera, los artistas que se dedicaban a este tipo de representaciones eran considerados de manera un tanto despectiva como “pintores de género”.
GENÉRICACOLECCIÓNMACG está organizada en capítulos o núcleos concebidos desde la naturaleza “genérica” de las obras seleccionadas. En principio, la exposición parte de los géneros clásicos, tradicionalmente asociados a la pintura: el retrato y el desnudo, el paisaje, la historia y el bodegón.
Desde estas categorías se analizan aspectos temáticos y formales muy precisos, presentes en las obras escogidas: la figura del espectador dentro del cuadro y del espejo como mecanismo para una doble representación; la sombra como origen primigenio del retrato y el paisaje; la vanitas y el bodegón como construcciones intelectuales muy vigentes en torno a la naturaleza. Igualmente se destacan los géneros canónicos de la historia del arte como son la pintura de anécdotas, la mitología y el desnudo.
La intención no es otra que promover unos ensayos genealógicos desde la Colección del Museo de Arte Carrillo Gil.
Sin embargo, esta revisión no pretende ser un ejercicio enciclopédico ni exhaustivo. Por el contrario, pretende valorizar obras muy específicas, destacando su potencialidad retórica dentro de estos ámbitos genéricos, de tal modo que se ha privilegiado la elocuencia de las imágenes sobre su importancia histórica o formal, con la intención de establecer diálogos precisos y puntuales que contraponen las diversas estrategias que han usado los artistas para discurrir narrativamente sobre estos géneros y en torno a los temas que conforman la historia del arte.
Otra de las acepciones de este término tiene que ver con la idea del género sexual y con los así llamados “estudios de género”, que transitan por una compleja red de asuntos que tienen que ver con la desigualdad entre hombres y mujeres, estudios culturales sobre la feminidad, la masculinidad o las nuevas formas de diversidad sexual.
Aun cuando la intención primordial de la exposición es plantear la vigencia de los géneros artísticos en un grupo muy elocuente de obras de la Colección, es interesante destacar la notoria presencia de mujeres artistas en ésta; a su vez, es evidente que la mujer como eje temático dentro del acervo es preponderante.
Las circunstancias mencionadas han sido determinantes en la selección de obras, independientemente del hecho de que están presentes igual número de artistas de ambos sexos. Mas allá de las posibles lecturas que se deriven de este ejercicio de paridad genérica, el tema reabre un capítulo poco explorado, tanto en relación con artistas paradigmáticos de la Colección, como en obras cuya naturaleza no está determinada a primera vista por la presencia femenina, sino por otros asuntos cuya importancia estaba cimentada, por ejemplo, en el género primordial como es la pintura de historia.
Finalmente, GENÉRICACOLECCIÓNMACG busca motivar, a partir de la obra de arte, un espacio para el diálogo con base en una amplia y generosa mirada en torno a la idea y la definición del género. Estará abierta al público a partir del 13 de abril de 2011 en el primer piso del Museo de Arte Carrillo Gil.


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Incesante ciclo entre idea y acción |
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El incesante ciclo entre idea y acción, segunda edición del Programa Bancomer-MACG. Arte Actual Del 8 de febrero al 13 de mayo 2012
La Fundación BBVA Bancomer y el Museo de Arte Carrillo Gil tienen el placer de presentar El incesante ciclo entre idea y acción,exposición de la segunda edición del Programa Bancomer-MACG. Arte Actual. Esta muestra es el resultado de un año de investigación, trabajo y diálogo entre diez artistas en colaboración con un conjunto de interlocutores procedentes de diversas disciplinas. Los artistas que participan en esta exposición son: Oscar Cueto, Gilberto Esparza, Diana María González, Fritzia Irízar, José Jiménez Ortiz, Begoña Morales, Naomi Rincón-Gallardo, Idaid Rodríguez, Jaime Ruiz Otis e Isaac Torres.
Este programa se propone como un apoyo integral para el desarrollo y realización de proyectos artísticos donde la investigación, la retroalimentación entre pares y la vinculación entre diversos soportes, lenguajes y campos del saber juegan un papel fundamental.
Los diez proyectos que componen El incesante ciclo entre idea y accióndemuestran que los artistas no son individuos aislados, sino sujetos sociales de su tiempo, que persiguen construir puentes entre esferas del conocimiento y la experiencia humana que han quedado circunstancialmente apartadas por efecto de los procesos civilizadores. También reflejan que el arte es un canal para hacernos conscientes del modo en que percibimos, asimilamos, interiorizamos, resistimos y somos transformados afectivamente —como individuos y como colectividad— por los acontecimientos, los drásticos cambios de nuestro entorno y las dinámicas de las que somos partícipes.
En los proyectos que aquí se presentan ocurren varios cruces de distinto orden. Algunos artistas emplean procedimientos de las ciencias naturales y sociales para recabar información, pero también para evidenciar modos de producir efectos de verdad y, así, dosificarla. Otros proyectos abrevan de testimonios, opiniones y procesos de colaboración. Además, las piezas que conforman la exposición existen, en su mayoría, como conjuntos articulados, desarrollados en medios y soportes múltiples, haciendo transitar un mismo impulso, curiosidad o interés a través de distintos lenguajes.
Mediante la apropiación de metodologías, trabajo en archivos, dislocación de narrativas literarias, cinematográficas y documentales, trabajo de campo, entrevistas, procesos colaborativos, desplazamientos de información hacia la experimentación plástica y audiovisual, estos diez artistas demuestran que el arte es un instrumento que pone en evidencia los vacíos, necesidades y disparidades que rigen la distribución de bienes, conocimiento y poder en las sociedades contemporáneas.
Paralelamente a la exposición El incesante ciclo entre idea y acción, los visitantes podrán consultar un centro de documentación localizado en el tercer piso del museo. En este centro encontrarán el Archivo de Jóvenes Creadores (Bancomer-MACG), podrán revisar bibliografía relacionada con los diez proyectos y con el programa formativo llevado a cabo por los artistas de esta segunda generación durante 2011, así como información adicional sobre cada uno de los artistas participantes.
El Programa Bancomer-macg. Arte Actual está dirigido artistas jóvenes residentes en México y se lleva a cabo en ediciones bianuales. Los creadores beneficiados con este apoyo han respondido a una convocatoria nacional abierta. El jurado de esta segunda edición estuvo conformado por Raúl Cárdenas, Alberto López Cuenca, Enrique Ježik y Ruth Estévez, quienes revisaron todos los proyectos suscritos, preseleccionaron y entrevistaron a treinta candidatos, y eligieron a los diez artistas presentes en esta exposición como beneficiarios.
El Programa Bancomer-macg. Arte Actual es un esfuerzo compartido entre Fundación bbva Bancomer y el Museo de Arte Carrillo Gil para ofrecer un apoyo integral que se traduce en:
· Una plataforma formativa y crítica, a través del diálogo e interlocución con profesionales del arte, la cultura y el mundo académico. · Obtención de herramientas materiales y técnicas, en función de las necesidades particulares y progresivas del participante y su proyecto en desarrollo. · Gestión e infraestructura institucional. · Una red de vínculos internacionales con profesionales del arte y la cultura. · Una plataforma expositiva de alto nivel.

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Esto (no) es un libro de artista |
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Gabinete Gráfico Esto (no) es un libro de artista Guillermo Álvarez Charvel / Héctor Falcón Del 8 de febrero al 30 de abril 2012
El libro de artista tiene una tradición muy sólida. Muchos creadores lo han explorado de maneras diversas. Aun cuando se puede trazar su origen desde tiempos muy remotos —podríamos ver los “Libros de Horas” medievales bajo ese prisma, por ejemplo—, es desde mediados del siglo pasado, coincidiendo con el surgimiento del arte conceptual y de la palabra como soporte plástico, cuando comienzan a realizarse proposiciones muy arriesgadas que tienen en el libro y la poética literaria un tema muy fértil para experimentaciones visuales.
En México el libro de artista tiene, desde entonces, su propia historia. Habría que mencionar a Ulises Carrión (Veracruz, 1941-Ámsterdam, 1989) como una figura clave, pues exploró las infinitas posibilidades del libro y, sobre todo, de la palabra tanto en su valor lingüístico como formal. Su experiencia tuvo eco en otros autores como Felipe Ehrenberg (Tlacopac, Ciudad de México, 1943), Marcos Kurtycz (Pielgrzymowice,Polonia, 1934-Ciudad de México, 1996) o el colectivo formado por Armando Sáenz Carrillo (Ciudad de México, 1955), Yani Pecanins (Ciudad de México, 1957) y Gabriel Macotela (Guadalajara, 1954), quienes con su librería y proyecto editorial El Archivero (activo entre 1985 y 1993) impulsaron la realización de libros de artistas, así como la difusión de creadores extranjeros interesados en este soporte. Gracias a ellos el Museo de Arte Carrillo Gil posee en su colección un importante núcleo de este tipo de obras.
Usualmente se puede entender al libro de artista como un proyecto creativo cuya estructura, tanto formal como conceptual, está inspirada en el libro tradicional. Esto quiere decir que las obras enmarcadas dentro de esta categoría mantienen ciertas constantes. Por un lado la idea de una narrativa temporal, que se ajusta a sus elementos constitutivos como la encuadernación, por ejemplo. Esta acumulación en serie de hojas de papel supone una estructura secuencial —esto es: una forma de organizar el tiempo— de los contenidos de la publicación. Igualmente, para los artistas visuales no dejan de ser importantes las posibilidades tanto del material (papel y tinta) como del uso de la palabra impresa, de manera menos funcional y más plástica. Otros artistas los asumen desde su condición objetual, en lo que la historia del arte ha categorizado como “libros-objetos”.
Las obras incluidas en este gabinete son una prueba de lo dilatado del concepto libro de artista, inclusive llegando a relativizar su misma definición. En las propuestas de Guillermo Álvarez Charvel (Ciudad de México, 1975) y Héctor Falcón (Culiacán, 1973) el libro es una excusa para trabajar lo escultórico, movilizando críticamente nociones ligadas a este lenguaje artístico como el vacío, la tridimensionalidad y la geometría. De acuerdo a lo antes dicho, estos creadores se alejan de la relación entre la temporalidad, la forma del libro y la utilización plástica de la palabra impresa para explotar ideas y conceptos desde volúmenes cuya intención conceptual está cargada de diversos sentidos.
En principio, los libros “escultóricos” de Guillermo Álvarez Charvel y Héctor Falcón establecen un diálogo en el espacio de exhibición desde estos aspectos formales y desde unas estrategias artísticas similares. En las obras del primero surgen formas geométricas a partir de un ejercicio derivado de la papiroflexia o el arte de hacer figuras con papel. De esta manera, desde los planos ortogonales, que suponen la estructura más común del libro, surgen una serie de volúmenes geométricos que establecen una relación directa con ciertas tradiciones artísticas canónicas del arte del siglo xx.
Álvarez Charvel ha desarrollado una serie de esculturas donde genera vínculos con la abstracción geométrica o el minimalismo. Sin embargo, la idea usualmente relacionada con el libro, en tanto un objeto para la lectura, queda en suspenso por los volúmenes que crea con ellos el artista. En algunos casos éstos dialogan con el texto interrumpido, completando desde sus formas el contenido de las publicaciones originales a partir de un ejercicio analógico entre sus intervenciones y la palabra o la imagen impresa. En otras obras intituladas Penachos,los libros se organizan espacialmente desde una estrategia muy rigurosa y serial, en la cual las esculturas realizadas con páginas por Álvarez Charvel se manifiestan como una contraparte expresiva de la severidad de la composición. Los bloques de texto quedan segmentados en múltiples líneas que recuerdan un código de barras —otra forma de lectura— y, en otros casos, sus ilustraciones son fraccionadas en planos geométricos, transformándolas en unas imágenes menos descriptivas y más abstractas.
Por su parte, Héctor Falcón realiza una operación inversa a la de Guillermo Álvarez Charvel. En su caso el libro es una topografía que el artista esculpe y en la cual aparecen formas puras pero desde el ejercicio de desbastar sus páginas y carátulas hasta transformarlas, igualmente, en esculturas geométricas.
Es relevante que en ambos casos los artistas apunten hacia una misma dirección, a pesar del carácter inverso de sus procedimientos. Mientras que Falcón sustrae el material, Álvarez Charvel lo exterioriza. Sin embargo, abordan desde distintos puntos de vista el valor gráfico y comunicacional inherente a este soporte. Héctor Falcón es un creador ligado al arte corporal y asume al libro como lo hace con su propio cuerpo, al que ha intervenido con signos gráficos y textuales, a partir de tatuajes, implantaciones y sustracciones quirúrgicas.
Existen similitudes entre ambos cuerpos de trabajo. A sus particulares “libros-objetos” también los disecciona con la intención de transformarlos en un objeto visual más que textual, donde no es posible la lectura desde su temporalidad acostumbrada pues el sucesivo discurrir por las páginas cambia hacia un registro sincrónico. Falcón asume sus intervenciones desde un ejercicio de sedimentación, donde el discurso cronológico de naturaleza lineal de la historia del arte —tema tradicional de sus libros— se convierte en un conjunto atemporal de múltiples imágenes.

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Tiempos violentos. Reinterpretando la Colección del Museo de Arte Carrillo Gil |
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Tiempos violentos. Reinterpretando la Colección del Museo de Arte Carrillo Gil Del 11 de noviembre de 2011 al 25 marzo de 2012 Curadoras: Sandra Zetina, Alejandra Olvera y Bertha Aguilar
El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Museo de Arte Carrillo Gil invitan a la muestra Tiempos violentos. Reinterpretando la Colección del Museo de Arte Carrillo Gil que es una aproximación fresca y renovada a la Colección del macg, a través de la noción de violencia como eje articulador de la investigación y los contenidos. Esta muestra es el resultado de un proyecto de colaboración entre el macg, Americas Society y el Posgrado en Historia del Arte de la unam, con la intención de coadyuvar a la formación de una nueva generación de historiadores y críticos de arte.
Es oportuno describir brevemente el carácter de la colección pictórica del doctor Alvar Carrillo Gil y su esposa Carmen, la cual fue reunida a lo largo de tres décadas —de 1938 hasta finales de los años sesenta—, hasta que en 1973 se institucionaliza para abrir un museo público en el edificio que el coleccionista construyera específicamente para albergarla. Este apasionado hombre de negocios, de origen yucateco y profesión pediatra, fue una figura importante y polémica en su época. Como amigo de José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, obtuvo muchas de sus obras maestras. De Diego Rivera coleccionó fundamentalmente siete extraordinarios retratos cubistas. Cercano a Fernando Gamboa, su excelente selección de obra resultó en uno de los acervos clave para completar el patrimonio plástico-discursivo de la identidad nacional; por ello mantuvo una postura privilegiada desde el poder ante las decisiones culturales, y viajó junto con su colección por varios continentes.
Las obras de José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros, Gunther Gerzso, así como de Wolfgang Paalen, se han calificado como piezas maestras de la colección original, pero también reunió obra de artistas como Luis Nishizawa, los grabados del Taller de la Gráfica Popular y varias carpetas de gráfica europea.
La colección base, donada por Carrillo Gil, consta de 1417 obras; las otras 358 son adquisiciones realizadas durante las últimas tres décadas; en su mayoría, donadas por los artistas tras su exhibición en salas. En este último grupo podemos encontrar piezas de Arnaldo Coen, los hermanos Castro Leñero, Vicente Rojo, Manuel Felguérez, Boris Viskin, Pablo Vargas Lugo, Diego Toledo, Eduardo Abaroa, Miguel Ángel González Casanova, Magali Lara, el Grupo Semefo, León Ferrari y Ambra Polidori, entre muchos otros. La acumulación de obra en el macg ha sido inconexa y en ello la dificultad para pensarla como una unidad. Generalmente, cuando se habla de la Colección, se piensa únicamente en las piezas de “los tres grandes”, mientras el resto es poco atendido. Sin embargo, es interesante buscar maneras de explorar esos otros cúmulos visuales que comparten las bodegas con algunos de los cuadros más significativos e importantes de la pintura mexicana del siglo xx.
En este proyecto se planteó que, para tener una aproximación curatorial en torno a la excepcional colección de obras resguardadas, en lugar de llegar a priori con una manera de presentarla, era necesario pasar por un proceso de reflexión y revisión que activaran su potencial plástico y simbólico. Así pues, Tiempos violentos inició como un seminario de posgrado impartido simultáneamente, durante dos semestres, en el Instituto de Investigaciones Estéticas de la unam y el macg, con la bodega de obra abierta y a disposición de maestros y discípulos. Fue impartido por cinco especialistas: Rita Eder, Renato González Mello, Deborah Dorotinsky, Ileana Diéguez y Bolívar Echeverría.
El soporte para desarrollar el seminario fue la temática de la violencia, un genérico común cuando reflexionamos sobre la humanidad, y que caracteriza a la Colección de Carrillo Gil, orientada hacia temáticas universales de gran dramatismo. Lejos del mexican curious, este coleccionista buscó en la plástica nacional la representación icónica de los paisajes distópicos traídos por las guerras nacionales y mundiales: representaciones de explosiones de bombas, ciudades en ruinas, ríos de sangre, montañas de fuego, cuerpos atravesados por el fierro de las armas. Caos y desastre, prostitución y muerte, al estilo de José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, son el soporte, como oferta temática de la Colección.
Del seminario resultaron 3 lecturas; es decir, tres alumnas: Sandra Zetina, Alejandra Olvera y Bertha Aguilar, quienes fueron invitadas a que sus ensayos de fin de semestre se convirtieran en el aparato crítico base de la propuesta curatorial de la exposición. Cada una reunió un grupo de obras quedando, en su mayoría, representadas por Orozco y Siqueiros. Es interesante que, en tercer lugar (en número de piezas), quedó León Ferrari, generoso artista argentino quien tiene una singular historia con el macg, ya que en dos ocasiones (1982 y 2007) realizó exposiciones en el museo y en ambas hizo generosas donaciones de su obra.
Otros autores incluidos en la muestra son los artistas grabadores del Taller de la Gráfica Popular, así como Gunther Gerzso. De las adquisiciones contemporáneas se eligió una serie fotográfica de Ambra Polidori, una ampliación fotográfica de una acción del artista chicano Daniel Joseph Martínez, así como dos dibujos de gran formato de Alejandro Montoya. A la muestra, a su vez, se sumaron ciertos trabajos que no pertenecen al acervo como los de Carlos Aguirre, Carlos Amorales, Helen Escobedo, Marta Palau, Cannon Bernáldez, Artemio, Diego Berruecos, Mireia Sallarés y Eniac Martínez.
Es importante subrayar que la pieza Muertes chiquitas de Mireia Sallarés —un documento invaluable de 5 horas en video, con testimonios de mujeres mexicanas en torno a la relación sexo-violencia—, y el collage Genealogías de Diego Berruecos se sumaron a la selección original en tanto que actualizan el discurso de la muestra, al dar cabida al escenario político y actual que vive nuestro país.
El resultado no es una visión historiográfica, sino temática, que permite hilar cuadros de artistas del siglo pasado con fotografías, video y piezas de carácter conceptual contemporáneos. Este pequeño cuerpo de obra y su lectura dan una aproximación significativa de los contenidos que acumula el macg, sin pretender determinar su valor de manera objetiva, sino por el contrario, activando posibilidades laterales, para abrir el discurso y liberar el lugar común.
En una de las lecturas, realizada por Sandra Zetina, se reúnen obras que tienen como tema central la destrucción como proceso y resultado: bombas al momento de caer, ruinas de guerra contrapuestas con edificios que se derrumban, aglomeraciones humanas en ciudades insostenibles. Estas reflexiones artísticas cuestionan las nociones de civilización, presagiando un futuro atemorizante. En el centro se encuentra una idea del fin del mundo, una catástrofe ocasionada por la violencia de la civilización. Los eventos bélicos del siglo xx y las fotos de ciudades bombardeadas que circularon en la prensa, marcaron la memoria colectiva. Podemos ver aquí obras de Orozco, Siqueiros, León Ferrari, Pablo Vargas Lugo y Carlos Amorales.
Otro apartado, a cargo de Bertha Aguilar, reflexiona sobre la relación entre la identidad y la violencia. El análisis se centra en un grupo de artistas modernos y contemporáneos: Orozco, Siqueiros, Beltrán, Bracho, Daniel Joseph Martínez, Cannon Bernáldez, Diego Berruecos, Carlos Aguirre, Helen Escobedo y León Ferrari. Todos ellos tienen en común remitir a hechos y personajes históricos. De igual forma, demandan al espectador tomar una postura sobre lo que muestran e intentan incidir en la crítica y en la construcción de lo social. Las piezas también fueron seleccionadas por presentar soluciones, materialidades y motivos encontrados y porque sus diferencias permiten vislumbrar, desde la imagen, la complejidad de las relaciones donde la violencia de lo político aflora.
Por último, la reflexión de Alejandra Olvera atañe al cuerpo humano y a una violencia subjetiva —individual, interna, espiritual—, incluso al deplorable daño físico que es un linchamiento; sin embargo, las obras nunca se contemplan como el cuerpo doloroso o sufriente, sino como un cuerpo dolido, esto es, arruinado y roto, cotidiana e históricamente. Cuerpo, psique, voluntad y transcurso, asimilados como condiciones naturales pero con un devenir obligado y asistido que los fragmenta o mutila; son extensiones físicas, figurativas y anímicas del cuerpo social y del cuerpo de la vida, sobre el cual queda sólo pesar y resignación. Incluye obras de Orozco, Gunther Gerzso, Ambra Polidori, Marta Palau y Mieria Sallarés.

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Proyecto curatorial: Ruth Estévez y Sarah Demeuse Curador invitado: Miguel A. López Coordinación del proyecto: Mariana Vargas Del 7 de septiembre de 2011 al 15 de abril de 201

Ingredientes básicos: 1 salón de video en salas, 1 pantalla y/o proyector, 1 obra reciente en formato videográfico, 1 actividad paralela, 1 videoteca por explorar. Modo de empleo: Combinar con cuidado, dejar en salas durante un mes, cambiar la obra de video y actividad paralela, repetir proceso mensualmente.
Desobedecer a toda costa. Video y Manifestaciones
Este tercer ciclo de Modo de Empleo toma como punto de partida las tensiones y alianzas entre el video y las movilizaciones en el espacio público.
Tanto el video como la protesta se vertebran a través de la noción de montaje: una articulación contingente de acciones, sonidos e imágenes que configuran diversas posiciones sobre un plano o sobre un espacio. En ambos (video y protesta) se pone en escena un ejercicio dialéctico: un lenguaje de rupturas y choques que sobreescriben la realidad, que desordenan sus signos e imaginan de otros modos el flujo de la historia.
‘Desobedecer a toda costa’ explora la manera en que algunas obras en video han registrado manifestaciones ocurridas en momentos de crisis, de revuelta o de conmemoración política en distintas partes del mundo. La selección intenta observar alteraciones en las maneras de mirar y representar las movilizaciones, pero sobre todo advertir ciertas alteraciones estructurales en los modos de imaginar y poner en práctica las formas de acción política. Y más aún, cómo en muchos de estos casos es la ficción la que pone en juego nuevos hechos políticos.
Del mismo modo, el ciclo propone pensar las maneras en que la protesta ha sido presentada por los medios de comunicación para ser luego reapropiadas por ejercicios visuales que la desmontan (y remontan), desorientando sus direcciones preestablecidas. En otros casos, se trata de prácticas creativas escenificadas para la cámara, las cuales de un modo cáustico o festivo reinventan lúdicamente la idea de ‘movimiento social’ en fricción con las gramáticas de la protesta ortodoxa.
Presentado a través de varios bloques, este proyecto es así un intento de señalar la imagen como pensamiento móvil, capaz de desacomodar la relación entre pasado y futuro. Y así también se trata de una deriva por maneras críticas de devolver a la mirada pública estas movilizaciones: desde la observación poética del cuerpo y del sonido en la articulación de las manifestaciones; la creación de guerrillas paródicas; el uso del video como herramienta en la acción directa; el desmontaje visual como reescritura de los procesos sociales; y la cámara como vehículo de infiltración en zonas de vigilancia.
‘Desobedecer a toda costa’ busca contrastar y repensar las relaciones entre la imagen en movimiento y las movilizaciones. El proyecto es un intento de problematizar y cuestionar tanto el ojo omnisciente del documentalismo tradicional que pretende organizar de forma homogénea y ‘verídica’ lo representado, así como la voz totalizadoraortodoxa que bajo el mandato ‘colectivo’ aspira a organizar de modo consensual e ‘inclusivo’ a todas las colectividades. ¿Cómo representar la acción política? ¿Cómo poner en movimiento la propia representación? ¿Qué tipo de equivalencia se construye entre esas nuevas identidades políticas y la captura y edición de las imágenes?
Miguel A. López
Lima, mayo 2011
ARTISTAS DEL CICLO:
Karen Bernedo (Perú)
Angie Bonino (Perú)
Nemes Csaba (Hungría)
Olga Chernysheva (Rusia)
Chto Delat? (Rusia)
Marcelo Expósito (España)
Harun Farocki (Alemania) + Andrei Ujica (Rumania)
Grupo Etcétera (Argentina)
Ashley Hunt (EUA)
Internacional Errorista (Argentina)
Los artistas de la gente (Honduras)
Carlos Motta (Colombia)
Radek Group + Dmitry Gutov (Rusia)
R.E.P. Group (Ucrania)
Oliver Ressler (Austria)
Cristina Ribas (Brasil)
Hito Steyerl (Alemania)
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